Archivos para mayo, 2012

¡Y bueno! Que regresa mi pluma cargada de veneno para no dejar títere sin cabeza. Hoy nos hablaré sobre uno de los valores más importantes del ser humano: LA TOLERANCIA.

¡Cuántas veces no hemos oído esa palabra! Que la tolerancia esto, que la tolerancia aquello, que si la tolerancia, que con tolerancia tal… Bueno, que ya es un término más usado y gastado que las camas de un lupanar de cuarta.

Sin embargo éste finísimo valor es el que más o menos nos ha ayudado a alcanzar algo de paz en éstos tiempos en los que cualquiera podría arrancarle la cabeza al de al lado.

Aún así, y viendo los usos que se le dan a ésta palabra me ha surgido una curiosidad magna:

¿No se han fijado que los grupos sociales y personas que exigen más tolerancia son también los más intolerantes?

¡Digo! Y para muestra una botonadura completa:

  • Un ideólogo del New Age (ambientalista, animalista, anti taurino, vegano, etc.) puede decirme a mí toda clase de insultos y acusaciones si mi estilo de vida no se apega o es contrario a sus ideologías, pero si yo me atrevo a decir algo malo sobre ellos, sólo conseguiré una lluvia de acusaciones de retrasado e intolerante
  • Un gay puede gritarme en el oído lo orgulloso que está de su orientación sexual, pero si yo me atreviese a decirle sobre lo a gusto que estoy siendo heterosexual, automáticamente soy un homofóbico mocho.
  • Una persona con gustos “alternativos” (otaku, metalero, lector empedernido) puede criticar y hablar pestes de quienes tienen gustos “convencionales” (futbol, TV, música pop), pero si sus aficiones son criticadas es pecado.
  • La totalidad de los males del mundo es culpa de los hombres, dicen las feministas. Y se les debe respetar, porque ejercen su libertad de expresión. Sin embargo, si yo, hombre, digo algo (cualquier cosa) contra las feministas, soy un Neanderthal.

El punto de esto es que en mi opinión la tolerancia debe ser para todos, que los grupos “vulnerables” también reconozcan el derecho de los grupos mayoritarios (aunque a veces se revuelvan las tripas al hacerlo). Digo, si al final todos somos iguales, no deben existir preferencias ni privilegios ¿o me equivoco?

Y ustedes que opinan?

Anuncios